Los que ya me conocéis sabéis que tengo un huerto bastante grande y en el hay también arboles frutales y un par de olivos.
Pues uno de ellos es bastante grande y nos da aceitunas para todo el año, cuando las recolectamos las preparamos de tres maneras diferentes, estas verdes es una de ellas, siendo de nuestras preferidas.
Por cierto no si ya sabéis la diferencia entre las aceitunas verdes y las negras.
No hay aceitunas verdes y aceitunas negras, no. Tan solo hay que dejarlas madurar en el árbol, la aceituna es verde siempre y cuando madura va cogiendo color a morado hasta llegar a negro.
Nosotros cuando las dejamos madurar un poco más y ya están moradas preparamos estas aceitunas negras aliñadas con ajo y hierbas y las mas maduras casi negras, las preparamos como aceitunas muertas, esas se curan en sal y en otra ocasión os daré la receta.
En casa nos gustan muchísimo y de todas las maneras, somos muy de olivas, como las llamamos aquí en Cataluña.
Os explico como las preparamos en casa, es un poco larga la explicación pero no quiero dejar nada en el tintero, ah y os pido perdón por las fotos son echas con el móvil y de manera un poco improvisadas, porque nunca me acuerdo de hacer fotos a la preparación y estas son improvisadas.
Ingredientes:
Agua descalcificada para curarlas
Botes esterilizados (los nuestros reciclados)
Por bote aproximadamente
2 dientes de ajo
Una ramita de hinojo
1/4 de cucharadita de orégano
Un par de granos de pimienta negra
Una hoja de laurel
1/4 de cucharadita de pimentón de la vera
Aceite de oliva virgen extra Albium
Sal muera proporción por cada litro de agua:
1 litro de agua tratada ( la mía de osmosis)
60 gramos de sal
Preparación:
Lo primero de todo es coger las aceitunas y desechar la que este picada y las lavamos.
Las metemos en un recipiente grande yo utilizo una tinaja de barro y la rellenamos de agua que las cubra.

Se cambia el agua cada día, mi marido le pone una red y las cuela y vuelve a llenar cada día la tinaja de barro.
Se hace cada día entre quince días y un mes, todo dependerá de como te gusten de amargor, cada aceituna dependiendo de la variedad pueden ser unas amargan y otras menos.
Este proceso puede ser mucho mas rápido si se curan con sosa, pero a mi particularmente no me gustan y desde mi punto de vista, lo veo menos sano.
Seguimos, bueno cuando se note que ya no amarga, se meten en botes de cristal, los míos son reciclados y esterilizados.
Para esterilizarlos tenéis que poner en una olla agua y meter los botes diez minutos a hervir.
Para meter en los botes tendremos que hacer una salmuera que será la que llevará a termino la conservación de las aceitunas.
Para ello necesitamos por cada litro de agua no clorada, entre 60 y 75 gramos de sal, yo desde hace años le pongo 60 gramos.
Preparamos la salmuera en un recipiente o barreño y ponemos por cada litro de agua.
Los 60 gramos de sal.
Ahora removemos con una pala de madera hasta disolver por completo la sal.
Preparamos el aliño, ponemos unas cuantas aceitunas en el bote, es recomendable echarlas con una cuchara de madera como esta de la fotografía.
Empezamos cogiendo un bote y poniendo una pequeña cantidad de aceitunas.
Yo por cada bote le pongo aproximadamente 2 dientes de ajo machacados o enteros eso da igual.
Una ramita de hinojo, me gusta mucho el sabor que le da.
Una pizca de pimentón de la vera.
Una hoja de laurel.
Un poco de orégano seco y dos o tres granos de pimienta negra.
Terminamos de llenar el bote con las aceitunas.
Pasamos la salmuera a una jarra y vamos rellenando los botes de aceitunas.
Dejando un poco espacio sin rellenar.
Añadir el aceite de oliva hasta arriba, eso hará que no entre nada de aire al bote y tenga una mejor conservación, además de sabor.
Y cerramos bien los botes.
Esta conserva te puede durar todo el año hasta la próxima cosecha.
Después de dos meses así están de ricas.


















Hola Raquel.
ResponderEliminarQué gozada de aceitunas , tienen que estar riquísimas. Para acompañar la hora del vermut menudo deleite.
Las fotos aunque sean hechas con el móvil se ven perfectas.
Un abrazo amiga.
Hola Raquel. Esas aceitunas deben estar ricas no, lo siguiente. Con el esmero que ponéis en el proceso desde su recogida hasta su aliño, el sabor será único. Nada como lo hecho en casa a nuestro gusto, además de que el cariño que se pone en el empeño se nota.
ResponderEliminarBss
Buenos días, Amore.
ResponderEliminarEsa fotografía de la tinaja, no puede ser más explícita, de cabeza metería el cazo para comerlas, jajaja…
A mi me pasó este otoño lo mismo, época del verdeo, que es cuando se recoge la aceituna de mesa para aliñar, preparé dos tinajas de aceitunas Gordales, y cayeron todas entre navidad y los botes que ha ido regalando mi padre, ¡Ayomá! No hay quien haga carrera con él, jajaja…, porque ahora las echa de menos, aunque aquí compramos aceitunas manzanilla de calidad extraordinaria, y no faltan todos los días en nuestra mesa. Ya estamos en la época del envero, que cuando la aceituna morada está en su punto para la recogida para el aceite, aunque la verdad, es que este año con la santidad de agua que ha caído por esta zona, va a ser escasa ya que han sido fuertes y estando caída en el suelo, no sirve.
Quien tuviera la suerte de pillar uno de esos tarros, seguro que la disfrutaréis con un buen pan, queso viejo y un vasito de vino, es lo propio.
Besos